Jamón de Guijuelo en Becerril

Para distinguir la calidad de un buen jamón hay que tener en cuenta la pureza de la raza del cerdo ibérico y el tipo de alimentación que este haya llevado. Los jamones ibéricos de bellota de Guijuelo están curados en esta bonita zona de Salamanca llamada Guijuelo, de ahí su nombre, cuya industria jamonera vigila y cuida el proceso de curación altamente artesanal, y que se beneficia del especial microclima de la zona que favorece la maduración de los mismos, debido a que por la temperatura deben tener, por lo menos, doce meses de curación.

¿Qué características tiene el jamón de Guijuelo?

El jamón de Guijuelo destaca por su aroma delicado e inigualable, textura y por un sabor singular, algo dulce y muy poco salado, siempre distinguible. Es un jamón sublime. El bajo nivel de sal de los jamones de Guijuelo les proporciona una deliciosa suavidad y la correspondiente dulzura en el paladar. Su tocino es brillante y dorado, revelando el bajo punto de fusión de la grasa de las bellotas. Además, una vez que empezamos a cortar el jamón, aparecerán vetas de grasilla que se intercalan en la carne. En un buen jamón ibérico es muy frecuente la existencia de puntitos blancos. Estos puntitos son cristalizaciones que se forman por un aminoácido (tirosina) que surge durante la degradación de las proteínas.

El jamón de Guijuelo es uno de los productos más representativos de nuestro país y es por ello que siempre lo hemos ofrecido en nuestra carta. Quienes ya nos conocen saben que en Las Terrazas de Becerril apostamos siempre por productos de calidad y por ello contamos en nuestra carta con un buen jamón ibérico de bellota llegado directamente de Salamanca.

Cuando vengáis a visitarnos, no podéis dejar de probar este manjar. No os arrepentiréis y siempre, siempre, querréis repetir.

Jamón de Guijuelo en la Sierra de Guadarrama